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La Redacción de TIPEALIA inicia con este autor granadino, una serie de entrevistas para dar a conocer a nuestros lectores la visión y actualidad creativa de los autorÆs de EDICIONES PG.

 

Alfonso Salzar

ALFONSO SALAZAR.– San Fernando (Cádiz) 1968.

Alfonso Salazar es licenciado en Antropología Social y Cultural y gestor cultural de profesión. Ha publicado la traducción de Consejos a jóvenes escritores de Charles Baudelaire (2001 y ebook 2011), el poemario Amores sin objeto (2004) y las novelas Melodía de Arrabal (2003), El detective del Zaidín (2009), Golpes tan Fuertes (2013) y Para tan largo viaje (2014). También ha publicado el libro de cuentos infantiles Pawi en la fábrica verde (2003). Realiza habitualmente exposiciones de Poesía Visual. Ha colaborado con diversos medios de comunicación de Granada y ha dirigido el programa en radio La Plaza Humana. Pertenece al equipo de redacción de la revista de pensamiento y cultura www.olvidos.es. Actualmente colabora en Los diablos azules de InfoLibre y presenta el programa de radioweb La vida en serie (www.lavidaenserie.com). Ha ofrecido charlas y conferencias en diversas ciudades y en eventos celebrados en España, Portugal, Grecia, Alemania, Francia, India y Marruecos. Imparte Cursos de Escritura Creativa en Granada (www.escueladescritura.com) y crea diseños bajo la marca bysalazarmendias, en www.latostadora.com/bysalazarmendias.

Sometemos a Alfonso Salazar a la siguiente bateria de preguntas:

 

  • Defínase como escritor?

Me interesan las condiciones sociales, la crisis de los grandes conceptos, la corrosividad del ser humano. Me gusta escribir sobre el barrio, sobre la memoria y sobre las explotaciones cotidianas, pero hacerlo con cierta cordialidad, con sencillez, amenidad. Me gusta contar y escuchar historias, participárselas a los demás.

  • ¿Cómo se inicia en la escritura narrativa? ¿Inspirado en alguna persona o alguna situación en particular?

Hace mucho tiempo, desde pequeño, ni me acuerdo por qué me interesé por escuchar, ver y contar historias, por el artefacto narrativo. Me apoyo en muchos autores, desde los creadores de aventuras que me acompañaron en mi adolescencia a los grandes narradores del siglo XIX, los sudamericanos del XX, los poetas y cantores de los sesenta a los ochenta, y sobre todo la narrativa sentimental que trabaja desde la memoria.

  • ¿Tiene un horario propicio para escribir o cualquier momento del día es ideal?

Escribo cuando tengo tiempo y algo que contar, pero si bien soy muy poco metódico y poco profesional en la constancia de escribir, siempre ‘estoy pensando’ en escribir. Desde mi punto de vista escribir es mirar y pensar de cierta manera -y miro, pienso, remiro y repienso mucho- una historia que contar; luego, la tarea de picarlo en un ordenador es casi mecánica, cuando me pongo a escribir algo sé casi todo lo que tengo que decir. Siempre ando en dos o tres proyectos narrativos simultáneos, y a veces uno de ellos toma la delantera, y se cuaja. Otra cosa es las columnas de prensa, las reseñas literarias, esas las escribo en cuanto me las piden. La poesía, y la poesía visual, viene y va, pide manifestarse, la recopilo, la guardo y, con el tiempo, la depuro y la muestro.

  • ¿Qué ambiente rodea su lugar de trabajo o donde generalmente suele escribir?

Escribo habitualmente en una habitación repleta de libros, en mi casa. Siempre me he acompañado de libros, muchos pendientes de leer y otros muchos que solo consulto. Escribo sobre una mesa grande, llena de papeles, cuadernos, notas, fotografías y casi siempre en ordenador, aunque apunto en cualquier soporte, desde una app digital a una servilleta. Escribo de noche y en silencio, pero puedo escribir –como puedo dormir- oyendo la radio, con la televisión puesta o en mitad de una verbena.

  • ¿Qué encontrarán los lectores de TIPEALIA, en sus obras “Un gorrión Sentimental” y “Si me pudieras querer” primeras dos obras de su tetralogía El detective del Zaidín?

Las cuatro novelas del detective del Zaidín publicadas originalmente entre 2003 y 2014 conforman una tetralogía sistémica que cubre la evolución social y política de España, tomando como ejemplo esa línea evolutiva reflejada en un barrio de origen obrero. Este aspecto integral no ha sido apreciable más que para los más avezados seguidores de la serie, por eso será interesante acercarse a la reedición de PG, porque va a mostrar de manera consecutiva, repasada, fijada y armónica ese pedazo de nuestra historia. Estas cuatro novelas recorren la historia de España desde 1985 a 1996, desde el referéndum de la OTAN hasta la victoria del PP. Se cumplió esa profecía de Guerra, cuando dijo que a “este país no lo va a reconocer ni la madre que lo parió” y sucedió. Estas dos novelas, que suceden en 1987 y 1988, van de eso, de los cambios y grandes transformaciones en la sociedad española, pero contado a través de dos historias de barrio.

  • ¿Cómo surgió la idea de esta serie?

Hace unos veinte y cinco años comencé una serie de cuentos que tenían el barrio del Zaidín como escenario y que, de alguna manera, caricaturizaban las series de detectives clásicas. Ese fue el germen. Me lo tomé más en serio y pensé en construir una serie de novelas, pues me planteé que si Barcelona tenía a Pepe Carvalho y Atenas a Kostas Jaritos ¿por qué el Zaidín no podría tener su propio antihéroe? Además, me di cuenta de que tras esa apariencia de novela sencilla, de  intrascendencia, podía tratar temas mucho más graves sin necesidad de subirme a las historias de la gran literatura, sino hacerlo desde la literatura de género. Sigo intentándolo.

  • ¿Qué encuentra el lector tras estos dos títulos?

No solo se reconocerán en el Zaidín –en toda ciudad hay un ‘zaidín’-, congeniarán con unos personajes singulares, y espero que se conmuevan con ellos, sino que también disfrutarán de unas historias que van de la sonrisa y el sarcasmo a la piedad y la emoción. Eso espero. Hay una unidad de territorio, casi mágico pero muy real; una evolución sociopolítica; así como en la serie de cuatro novelas encontarará cuatro estaciones, cuatro bandas sonoras, cuatro momentos claves de la historia reciente del país.

  • ¿Puede decirse que Un gorrión sentimental y Si me pudieras querer es un recorrido que mira en las fuentes de los relatos ciudadanos reflejados en el espejo de la ciudad de Granada?

Granada –y el Zaidín- es un territorio histórico y sentimental. Recurro a él porque es el que mejor conozco. Si me hubiese criado en Vallecas estos personajes serían vallecanos, pero quizá contasen la misma historia. En ambas novelas hay hechos reconocibles de la historia de la ciudad –como lo habría hecho si fuese escritor ‘vallecano’, con las historias de Madrid- pero no son novelas ‘históricas’. Hay tres capas de lectura: la fundamental, a la que accede cualquier lector; la local, que es la del lector que se identifica con los hechos conocidos de la ciudad; y la vecinal, donde el lector, además, reconoce los espacios y personajes que se inspira. Creo que en cualquiera e ellas puede disfrutarse la lectura.

  • Qué conceptos principales abordan sus obras?

En el caso de la tetralogía, hay temas comunes: la inmigración y emigración, la evolución urbana, la familia y las consecuencias de la guerra; y temas históricos comunes como los ecos de la guerra civil, de la represión franquista y la llegada de la democracia a España. Pero también temas singulares. En la primera se trata de la venganza y los celos; en la segunda, la rebeldía política (con presencia del maquis), la eterna historia del amor entre pobres y ricos y el trasfondo de la corrupción urbanística. En la tercera será el “asunto del doble” y la locura; en la cuarta abunda en el asunto de la familia, el amor paternal y maternal y los efectos de la guerra.

  •  ¿Sus obras invitan a la reflexión o son un ejercicio dedicado al relato literario de género policial?

Creo que se trata de novela social, y corro el riesgo de lo que ello implique. La novela negra es una excusa para tratar de otros muchos temas, pero conservan la estructura de las novelas policiales, la doble historia, la del crimen y la de la investigación. A veces con saltos temporales, con tramas que se entrecruzan, lo que hace que no mantengan la estructura clásica.

  •  Próximamente le encontraremos en la Feria del Libro de Granada  firmando ambos títulos ¿Qué suelen comentarle los lectores?

Suelen reconocer hechos y emocionarse con los personajes, a algunos de ellos le toman cariño, simpatía. Incluso lectores de otras latitudes, muy lejanas a Granada como México, Francia o Alemania se pueden identificar con las historias, incluso los ambientes. Al fin y al cabo, se comprenden en el contexto, si cambian los nombres de los lugares descubren historias que les son muy familiares.

  • Después de Un gorrión sentimental y Si me pudieras querer cuando podrán tener los lectores las otras dos obras de la serie?

Pues espero que para otoño. Estamos trabajando en la revisión. Con la publicación de la tercera y la cuarta se completa esa tetralogía, y para mí será una satisfacción dejar fijada esa parte de mi narrativa y seguir adelante.

  • Cuantos proyectos guarda en el disco duro de su ordenador?

Muchos, como decía antes, una novela prácticamente terminada que también sucede en el Zaidín pero cuenta una historia de una manera diferente, menos gentil, más cruenta, sobre la drogadicción en los años 80. Estoy rematando una novela corta que es el encargo de una reciente residencia literaria en Aix en Provence. También hay un libro de poemas que recopila la producción de los últimos 15 años; un libro de ensayo que reflexiona sobre fenómenos literarios y cinematográficos; un volumen de cuentos de ciencia ficción y otro de microcuentos y aforismos; un volumen sobre técnicas de escritura creativa… Y en el horizonte, por supuesto, una nueva novela del detective del Zaidín… Todo en marcha. Soy versátil e inquieto, quizá demasiado.

  • En su creatividad ¿le influye la situación actual de nuestra sociedad global, o se inclina por la más cercana?

Ya casi nada es local y casi nada es global, ambos conceptos se entremezclan en la vivencia diaria y me influyen ambos aspectos. Creo que desde lo local se puede explicar lo global y lo global explica lo local.

  •  ¿Que género literario le atrae escribir?

Quizá el teatro, el guion cinematográfico, el guion de cómic. Tengo mis pinitos hechos, mi bocetos, y quizá tomen carrerilla. Todo depende de qué historia de las que están en marcha toma la delantera.

  • ¿Cuáles son sus escritores de referencia?

Son muchos: entre los contemporáneos Marsé, Vázquez Montalbán, Mendoza; entre los específicos de novela negra Kerr, Izzo, Padura. Entre los poetas Lorca, Hernández, Egea. Entre los clásicos Svevo, Dostoievski, Galdós. Pero también Levi, Nemirovsky, Orwell, Gil de Biedma, Calvino, Bufalino, Rodoreda, Sender, Cortázar, Sciascia, García Márquez, K. Dick… Es decir, ‘como’ de todo. Necesariamente cineastas como Buñuel, Triffaut, Berlanga, Eastwood o Nolan. Y también dramaturgos, letristas, compositores, fotógrafos, pintores… todos los que cuentan una historia. Pero también me influyen mucho los ensayos, es de donde saco mucha información para cualquier género en el que trabaje. A veces una reflexión sobre la vida cotidiana en el siglo XIX me lleva a escribir un poema.

  •  ¿Qué consejos daría a los jóvenes que comienzan a escribir?

Solo hay un consejo: poner todo el esfuerzo en la lectura y la escritura.

  • Cómo valora el mundo cultural de la España actual.

Bajo el riesgo de la espectacularización, del rendimiento de negocio y cada vez más confundido con el ámbito del simple entretenimiento. Es indiscutible el alto valor creativo de nuestro país, pero no hemos logrado un modelo de producción y ninguna de las propuestas políticas actuales ha reflexionado sobre ello. Se les llena la boca, pero no deja de ser un 1% del interés y del presupuesto. Hace poco, en el debate de candidatos de las Elecciones Generales en TV, les preguntaron a bocajarro, sobre cultura: ninguno sabía qué decir, la improvisación fue lamentable. No hay discurso político, y el mecenas cultural en esta sociedad es el Estado. Si no se asume la necesidad de la cultura y su protección tal y como comenzamos a contemplar la necesidad de conservar el medio ambiente, vamos apañados. La cultura está llena de especies en extinción. Es en lo único que soy conservador, y lo que es más difícil, en la cultura hay que ser conservador e innovador.

  • Háblenos de su forma de escribir.

Creo que era King quien decía que hay escritores con brújula y escritores con plano, es decir, escritores que saben a dónde quieren llegar y se disponen a ello, haciendo el camino andando, escribiendo, y autores que hasta que no se han confeccionado el mapa no se disponen a aventurarse. Son caricaturas extremas. Yo soy de los segundos, casi siempre, pero cambio el mapa sobre la marcha, averiguo atajos y me entretengo en el camino.

  • Su narrativa ¿qué incluye, además de imaginación?

Soy muy maniático en la documentación, sin caer en la ‘documentación histórica’. No me interesan las historias basadas en hechos reales, pero sí los hechos reales que inspiran historias.

  •  ¿Cómo prepara sus obras? ¿Utiliza ingeniería literaria siguiendo normas?

Como señalaba, casi siempre que me dispongo a escribir una historia lo hago desde una base sólida, una estructura, una definición de capitulaje, escenas, personajes, situaciones, hechos, puntos de vista de narración. Experimento mentalmente y a través de anotaciones, pero cuando escribo lo hago casi siempre del tirón. De todas maneras, depende mucho de qué género se trata: en la poesía soy más flexible, en el ensayo más estricto aún que en la narrativa.

  • ¿Mantendrá la ficción o canalizará sus próximos trabajos por otros caminos literarios?

Picoteo en muchos campos, pero casi siempre me muevo en la ficción. Cuando escribo ensayo suele ser desde el punto de vista de la conjetura, de la búsqueda de canales que comunican conceptos subrepticiamente, en unos imaginarios subterráneos culturales, y me quedo al borde lo ficticio.

  • Pasado un prudencial tiempo, ¿relee su obra y hace autocrítica para una revisión posterior?

La escritura –el acto mecánico- es un tanto por ciento muy bajo del proceso de escribir: primero hay que pensar, observar, luego vendrá escribir, y por último, la parte mas tediosa, fastidiosa y necesaria: repasar, pulir, eliminar, elegir. La creación siempre está en marcha. Ahora he tenido la oportunidad de repasar estas novelas y no he perdido la oportunidad de hacer algún cambio, ni fundamental ni sustancial, pero sí cambios, ajustes que creo serán de mejora. Borges decía que el peor momento de la escritura era la entrega a la imprenta, porque ya no había marcha atrás, posibilidad de corregirse. Habría sido feliz en el mundo del blog, donde puedes reescribir una obra constantemente. Borges y la Red habría sido un binomio que podría haber cambiado la historia del mundo.

  • ¿Lo mejor y lo peor de ser escritor?

Lo mejor es poder contar historias, y que otros las lean. Lo peor, hacerte un lugar y mantenerte, los editores sin escrúpulos, las zancadillas, la inseguridad y el elogio vano.

  • ¿Qué está leyendo ahora?

Cosas de trabajo: he recuperado las memorias de El Lute ‘Camina o revienta’; un ensayo ‘España la historia de una frustración’, de Colomer; varios estudios de los años setenta sobre el travestismo; un delicioso librito de Marc Augé sobre las pequeñas alegrías de la vida; un libro titulado ‘Into the wood’ de John Yorke y un par de novelas que tengo que reseñar.

  • Por favor recomiende dos títulos a nuestros lectores.

Últimamente me vuelve, muchísimo, a la memoria ‘Miedo, olvido y fantasía’, la edición que hizo Marta Osorio y editó Comares sobre los escritos de Agustín Penón. Te hace redescubrir Granada y explica mucho sobre por qué esta ciudad es como es. Y dos libros que no son de reciente edición pero que disfrutado mucho: ‘La España vacía’ de Sergio del Molino, un ensayo fundamental, y una novela que desconocía pero cuya existencia descubrí hace poco: ‘Celia en la revolución’ de Elena Fortún.

Como siempre que tenemos la ocasión de encontrarnos o reunimos con Alfonso Salazar, sus frases, comentarios y apreciaciones nos deja su especial esencia y visión para afrontar a nivel personal y humano momentos de reflexión.

Nuestro mayor deseo de éxito. Te invitamos a visitar nuestra caseta nº 67 en la Feria del Libro de Granada 2019.

Alfonso, agradecemos mucho el tiempo dedicado a Tipealia. Nos vemos el  sábado 11 de Mayo a las 18:00 horas en ese marco tan especial que es El Cuarto Real de Santo Domingo, de Granada, donde Alejandro Pedregosa te empujará a que nos comentes in extenso las dos primeras obras de tu serie «El Detective del Zaidín» para después acompañarte a la Caseta de Firmas de la Feria donde nos firmes tus obras.

Gracias de nuevo.

 

© Equipo de Redacción de Tipealia Revista Multidisciplinar.

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